La fiesta se prepara antes de abrir la pista. Recogemos gustos, canciones importantes y límites musicales, coordinamos el inicio del baile y adaptamos la sesión en directo a la respuesta de los invitados. La propuesta puede incorporar sonido, iluminación, microfonía, músicos en la sesión y otros recursos según el espacio, los horarios y el formato acordado. El objetivo es construir una evolución musical natural, no imponer una lista cerrada.